De días a minutos: cómo automatizamos el cierre mensual de un gabinete de peritos
Este es un caso real de automatización en un gabinete de peritos. El punto de partida: cada mes, varios días de trabajo administrativo para conciliar los cobros de una decena de compañías, cuadrarlos en el sistema de gestión y facturar. El resultado: el mismo cierre en minutos, sin errores de tecleo y con trazabilidad completa.
El punto de partida
Cada mes tocaba:
- Abrir la liquidación de cada aseguradora (Excel, CSV, PDF o tabla en el correo).
- Cruzar cientos de expedientes contra el software de peritación, a mano.
- Conciliar el extracto del banco con esos expedientes.
- Emitir los albaranes por compañía en el programa de contabilidad.
Multiplica eso por diez compañías, cada una con su formato, su IVA, sus referencias y sus abonos. Horas y horas propensas a fallos.
Qué automatizamos
Montamos una capa que habla con lo que ya había (la gestión de peritaciones, el banco y la contabilidad) y hace el trabajo mecánico:
- Lee cada liquidación en su formato y extrae referencia + base por expediente.
- Aplica el IVA correcto por compañía (base contra base).
- Netea los abonos para que el cobrado cuadre con el banco.
- Trocea las referencias agrupadas y cruza por siniestro (con tolerancia en la matrícula).
- Recuerda las referencias alternativas para no re-teclearlas.
- Marca en la gestión los expedientes que cuadran (revisión humana antes de guardar).
- Prepara los albaranes por compañía para facturar.
- Deja rastro de cada decisión, consultable meses después.
El resultado
- El cierre mensual pasó de días a minutos.
- Cero errores de tecleo en la conciliación.
- Trazabilidad: cada cobro sabe a qué expediente y a qué albarán pertenece, con su semáforo de cobrado, facturado y pendiente.
- Escalable: dar de alta una compañía nueva es configurar cuatro datos, no rehacer el proceso.
Lo importante: no cambiar de sistema
No hubo que tirar el software de peritación ni el de contabilidad. La automatización es una capa por encima que hace la parte tediosa y deja las decisiones al humano. Esa es la clave para que un gabinete adopte la automatización sin traumas: sumar, no sustituir.
Si tu cierre de mes se parece al punto de partida de este caso, casi todo lo que haces a mano se puede automatizar. Y el retorno —en horas y en errores evitados— se nota desde el primer mes.