Cómo cuadrar la liquidación de Reale por lotes en un gabinete de peritos
Reale no te paga expediente a expediente: agrupa varios en un lote y te ingresa el total de golpe. Cuando intentas cuadrar ese cobro con lo que facturas, te encuentras un único importe en el banco que tiene que repartirse entre un puñado de expedientes que ni siquiera vienen detallados como esperas.
Qué es un lote en la liquidación de Reale
Un lote es una agrupación de expedientes que Reale liquida y paga junta. Cada lote tiene su propio identificador y su importe total; dentro van varios siniestros, cada uno con su referencia y su base. El ingreso que ves en el extracto del banco corresponde al total del lote, no a un expediente suelto.
Eso obliga a trabajar en dos niveles:
- Lote ↔ expedientes: qué siniestros componen cada lote y por cuánto.
- Lote ↔ tu albarán: qué lote corresponde a qué albarán de facturación tuyo.
Si solo miras el importe global, no sabes si «sobra» o «falta» porque no ves las piezas.
Por qué no cuadra a la primera
Los descuadres típicos con Reale:
- La base va sin IVA y el banco ingresa con IVA. El total del lote en el extracto viene con IVA; tu base es
importe / 1,21. Comparar bruto contra base siempre da diferencia. - La referencia no es la tuya. Reale puede pagar un expediente con una referencia distinta a la que tú usas. El cruce automático falla aunque sea el mismo siniestro.
- Un lote se paga en un mes distinto al que se cerró. Cuadras el mes y falta un expediente que se liquidó antes y se cobró después.
Cómo cuadrarlo bien
- Casa por lote, no por ingreso suelto. Asocia cada lote a su albarán y comprueba que la suma de las bases de sus expedientes cuadra con el total del lote (neteando el IVA).
- Memoriza las referencias alternativas. Cuando un expediente se paga con otra referencia, guárdala asociada a tu siniestro: la próxima liquidación cruza sola y no la vuelves a picar.
- Separa cobrado de pendiente. Solo los expedientes de lotes ya ingresados cuentan para el cuadre del banco; el resto quedan en pendiente. Es la base del semáforo de cobrado, facturado y pendiente.
Automatizarlo
Cruzar lotes a mano —abrir la liquidación, localizar cada referencia, netear el IVA, arrastrar el que se pagó en otro mes— es lento y se rompe en cuanto entran cientos de expedientes. Automatizado, el sistema lee la liquidación, reconstruye cada lote, casa sus expedientes contra tu albarán, aplica las referencias alternativas que ya conoce y te da un cuadre por lote que coincide al céntimo con el banco, dejando rastro de qué expediente iba en qué lote.
Los lotes de Reale no son el problema; el problema es tratarlos como un único número. En cuanto los descompones y los casas por albarán, la liquidación deja de descuadrar y la conciliación bancaria del mes se resuelve sola.